UN TRABAJO ESPECIAL

Cuando comienzas un nuevo curso llegas al colegio llena de energía, dispuesta a comerte el mundo, con todo medio organizado, con nuevas ideas pero segura, después de diez años dedicándote a la tarea que más te gusta: ser maestra de Audición y Lenguaje.
La verdad es que estos chiquitajos te sorprende curso tras curso y te animan a preparar actividades nuevas que mejoren su lenguaje, pero este curso 2013 - 2014 se presentó con un reto mucho mayor para el que confieso que no me sentía preparada.
En el aula de 3 años se hablaba de Iago, un niño que llegaba con un diagnóstico con el que unos meses después ya no estabamos tan de acuerdo (Las etiquetas nunca son buenas y cuando se hacen de forma precipitada muchísimo menos).
Nuestra primera reacción (la tutora y el Departamento de Orientación) fue respirar profundamente y pensar que se presentaba ante nosotros una maravillosa oportunidad de conocer y trabajar con un alumno con esta problemática pero también (seamos realistas) el trabajo que supondría para nosotros.
Sinceramente no me gusta colgar etiquetas a los alumnos y por tanto me daba absolutamente igual el "diagnóstico" que reflejaba aquel papel, nuestra primera misión como con cualquier otro niño era recibirlo con la mayor de nuestra sonrisas. Lo que no esperábamos era que esa sonrisa fuese aún mayor en su cara.
Los primeros días se trató de adaptarnos y a partir de ese momento los avances fueron a pasos agigantados, entre sonrisas, abrazos, trabajo duro, canciones, juegos, pintura hasta en las orejas, pictos y por supuesto el apoyo de su maravillosa familia, que nos regaló su total confianza y supo trabajar en consonancia con la labor del centro.
Pocos meses después de comenzar el curso me ofrecieron la posibilidad de trabajar unas horas como cuidadora y eso implicaba (entre otras tareas) poder implicarme en otros objetivos que como maestra de AL no podría abarcar. Así que... manos a la obra!!!

Iago se comunicaba con nosotros a través de su libreta y por lo tanto ahí empezó el trabajo en ampliar vocabulario (pictos y orales) y poco a poco trabajar la construcción de oraciones. Ahora ya no utiliza la libreta de comunicación y se hace entender mediante señalar y el lenguaje oral.

A partir de esto comenzó el trabajo de varios aspectos que debíamos mejorar.

Control de esfínteres. No quería utilizar el WC por lo tanto el trabajo comenzó
en el orinal. Señalando a través de dibujos la acción que debía realizar.

Psicomotricidad fina: a través de puzzles, cajas sensoriales, trazos, etc.

Hábitos alimenticios: era muy reacio a probar nuevas texturas y apenas comía
sólido. Las frutas eran lo que menos le gustaba: el plátano y la pera nos las comimos completas.jeje

Praxias y audición. Rápidamente comenzó a interesarse por estos dos ámbitos
previos al lenguaje y nos centramos en trabajarlo durante todo el curso.

Partes de su cuerpo y de los otros. Diferentes sensaciones. frío, caliente, suvae, húmedo...



Bueno y esto es una pequeña muestra del trabajo que estamos llevando a cabo con Iago. Los avances son enormes y estoy segura de que cuando comience en septiembre y llene el aula con su gran sonrisa nos soprenderá con todo lo que ha aprendido durante estos meses de vacaciones.
En próximas entradas os explicaré como preparamos su horario de aula y algunas otras actividades como la orientación espacial, los recados, las emociones, decisión de lo que "quieres hacer", la agenda diaria de comunicación para casa... y su gran pasión y "obesión" las puertas y los coches de jueguete.


2 comentarios:

  1. ¡No había leído esto! ¡Que bonito, buen trabajo! :)

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  2. ¡No había leído esto! ¡que bonito, buen trabajo profes ! :)

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